La Escuela Bíblica Berea fue fundada en 1992 por el Dr. Fausto M. Cuervo-Arango como una escuela de la iglesia local, para ofrecer preparación bíblica básica a un pequeño grupo de hombres del Ministerio Hispano de Mount Paran Church en Atlanta, Georgia.  Como pastor, vio la necesidad de habilitar los futuros líderes de la congregación.

Escogió el nombre Escuela Bíblica Berea en memoria de la ciudad mencionada en Hechos 17:10-11 y de los judíos residentes en ella, que escudriñaron diligentemente las Escrituras cada día para comparar las enseñanzas de Pablo con la verdad bíblica.

Este primer grupo estudió unos dos años bajo la dirección del Dr. Cuervo-Arango y terminó sus estudios a fines de 1994, sin que hubiera un acto formal de graduación.  Después de éste hubo varios grupos y la primera graduación formal en 1997.

El 5 de agosto 2003 la escuela fue reorganizada como Colegio Bíblico Berea; constituyó su primera Junta de Síndicos y eligió al Sr. Alfredo Expósito como su primer presidente.  El Dr. Cuervo-Arango fue nombrado presidente de Berea de manera oficial y el Dr. David Casas vino a ser el decano académico.

En abril de 2005, la Sra. Janice Sutherland fue elegida presidente de la Junta de Síndicos y el 5 de agosto de 2008 fue dedicado el nuevo recinto de Berea que se encuentra en el edificio de educación juventil en la propiedad de Mount Paran.

El 27 de mayo de 2010, la Junta de Síndicos adopto una nueva constitución y cambió su nombre a la Junta de Directores.  La Sra. Janice Sutherland fue reelegida presidente de la Junta y el Dr. Casas como vicepresidente de asuntos académicos.

El 8 de noviembre 2010, la junta de directores nombraron al Dr. Casas el segundo presidente del Colegio Bíblico Berea para suceder el Dr. Cuervo-Arango.

Hoy el Colegio Bíblico Berea tiene la visión más amplia de adiestrar líderes para el establecimiento de iglesias en todo el mundo y ofrece cursos tanto en inglés como en español.  Pero aunque la visión y la misión han llegado a ser más grandes, el propósito original sigue siendo el mismo: habilitar para el ministerio a los llamados a servir al Señor.